La lluvia no ha dejado de caer
nunca
a pesar del verano y en invierno
siempre
a pesar del sol. Este torrente
nunca
sacia la sed que experimento
siempre.
Sin llegar a empapar, resbala y nada queda
nunca
más que esa gota hostil que permanece
siempre
y golpe a golpe, insistente, horada.
Nunca
llueve fuera, nunca. Llueve dentro
siempre.
La roca no pierde la esperanza
nunca
de verse convertida en fuente
siempre.
nunca
a pesar del verano y en invierno
siempre
a pesar del sol. Este torrente
nunca
sacia la sed que experimento
siempre.
Sin llegar a empapar, resbala y nada queda
nunca
más que esa gota hostil que permanece
siempre
y golpe a golpe, insistente, horada.
Nunca
llueve fuera, nunca. Llueve dentro
siempre.
La roca no pierde la esperanza
nunca
de verse convertida en fuente
siempre.
Caracas, 1994

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